Me encontré el jueves en un ataque de llanto…llena de angustia y enojo…no lloraba asi desde los 18 y si mal no recuerdo, la causa en ese entonces fue la misma…mi papá.

He expuesto en mas de una ocasion que nuestra relación esta lejos de ser ideal, ni siquiera estoy segura de calificarla como buena…a lo largo de los años nos terminamos convirtiendo en dos extraños conocidos. Perdimos la confianza, no sabemos nada del otro…y a veces hasta llego a sentir que me ve por compromiso.

Ojala pudiera decir que todo esto lo vivo con indiferencia, o sin dolor…seguramente haría todo mas fácil, pero habiendo tenido otro tipo de relación con él en mi infancia y en el principio de mi adolescencia, se me hace incomprensible y muy confusa esta relación que tenemos hoy en día.

A lo largo de los años más de una vez me pregunté si me quería, si me acepta, si me siente parte de su “nueva familia” (compuesta por su mujer y los hijos de ella). Quizás la pregunta lógica que se hacen es por qué me siento así. Bueno, digamos que si bien ella tiene momentos en los que su comportamiento para conmigo es aceptable y a veces hasta bueno, el 90% del tiempo se encarga de sutilmente (y otras veces no tanto) hacerme sentir la diferencia entre ELLOS (como clan, como familia) y YO. El problema no sería tal si el hombre se dignara a no hacerme sentir diferente también.

Estoy en un punto de mi vida en el que ya no se si es que no se da cuenta, o si le queda mas cómoda quedarse callado…si es que no ve el dolor que esto me causa o si quizás soy yo que soy MUY BUENA con la ironía y no lo nota…Ya no se si me quiere o ya no más.

Se que no debo ser la única a la que le pasa o que le pasó. Se que no es el fin del mundo y también se que soy mas fuerte que esto…pero qué les puedo decir. A veces siento como si me metieran la mano en el pecho, me agarraran el corazón y me lo apretaran con muchisima fuerza. Nunca me lo destrozan, eventualmente se recupera, en algunas ocasiones vuelve fortalecido, pero los últimos golpes fueron muy duros y ya no sana como antes.

Quizás en algún momento de mi vida esté lista para cortar mi relación con él del todo, o aprenda a aceptar la realidad sin dolor. Insisto en mi teoría de que sería más facil lidiar con su muerte real que con esta muerte en vida, la muerte del que era mi papá y que desapareció aplastado por esta nueva vida…

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